No recuero cuando, y digamos que ahora mismo no me importa mucho, pero me estoy hundiendo, lo sé porque la desgana se ha tomado gran parte de mi estado de animo. Ya nada me importa, todo me da igual, y me he hecho muy consiente en cierta forma de que no tengo la culpa de que nadie pueda soportarme.
Estoy hasta el copete de todos, de todo, completamente nada me importa. Pero no soy cobarde, he asumido hace mucho que dejarme caer en la mierda no es respuesta, que quedarme oculto en el rincón no es opción, que nadie vendrá a darme una mano cuando personalmente las he desdeñado todas.
Estoy solo, pero no me hundiré tal y como parece, tal y como la mayoría espera que haga. No soy tan mierda, no soy tan inútil como parece, tan solo estoy conmiserándome yo mismo, no será mucho, no durará lo suficiente como para no recordar como levantarme.
No señor, no soy tan inútil, tan solo estoy cansado.
Muy cansado de tanta mierda.
El final y la perfección de nuestras victorias es evitar los vicios y enfermedades de los que sometemos. (Alejandro Magno)